El principio del adiós

Han sido unos casi ocho meses maravillosos. He conseguido mucho, fallado más y disfrutado de unos momentos incomparables con mi hijo, pero con todo el dolor de mi corazón ha llegado el momento de cerrar, poco a poco y sin prisa, esta etapa. Aunque me gustaría alargarla unos buenos meses más no creo que sea posible. Mi pequeño E no parece resentirse por ahora, así que me doy por satisfecha. Ya come frutas, verduras, pollo, ternera, cereales y, como no, guarrea galletas María. Aparte de la leche artificial y lo que le queda de la materna. Atesoro estos días como un regalo (¡aunque a veces pudiese parecer una maldición!) y a todas las mamás las animo a que por lo menos lo intenten un tiempo, sin agobiarse pero sin desesperarse tampoco, porque merece la pena para ambas partes. Da un poco de miedo empezar a mirar atrás tan pronto. Lo echaré de menos.

Cómo empieza todo

Al principio de los tiempos de la maternidad, cuando comienza el embarazo, te asaltan mil dudas. Generalmente, la literatura y los consejos son muy explicativos del proceso; vomiteras mañaneras, pies hinchados y dolores de parto se encuentran en el imaginarip colectivo. Lo que viene después, en fin, es sólo la crianza. Una epoca maravillosa donde el tiempo escasea pero sientes la cercanía de tu pequeño. Vale, quizá se haga hincapié en la carencia de sueño, pero después de estudiar arquitectura (o cualquier carrera similar) la pérdida de sueño no da mucho miedo. De lo que casi nadie habla y sólo se ve en la tele entre neblinas románticas es la lactancia. Nadie te dice que la lactancia duele. la lactancia requiere un tiempo antes de ser satisfactoria no sólo para el bebé sino también para la madre. De hecho yo, tres semanas y media más tarde, sigo en el camino. Tengo el convencimiento de que lo conseguiré, pero la tarea es ardua. Pero estoy aquí para compartirlo con las demás, quién sabe si así podemos ayudarnos todas y todos, lo cierto es que la colaboración de la pareja puede ser fudamental para que la lactancia prospere, o al menos eso pienso yo.

Para ir abriendo boca: de 9 personas consultadas directamente, dos no tuvieron problemas con la lactancia y otra ni empezó. Nos deja con un 75% de incidencia de problemas en la lactancia en las mujeres que lo intentaron. Todas los superaron o dejaron la lactancia por problemas distintos al dolor, sino más bien a retirada de la leche, algo muy frecuente hace unos años… Podemos comentar estas situaciones más adelante.

Si la muestra estadística parece pequeña, sólo apuntar que la mayor parte de cremas hidratantes que anuncian una reducción de las arrugas en el XX% de los casos no suelen tener una muestra mucho mayor…