La NO-Leche

Ya comenté hace algún tiempo que tenía que cambiar mi dieta. En principio me han restringido la leche, derivados lácteos y ternera, pero como yo soy un poco hardcore me he apuntado también a los huevos y la soja. No puedo vivir sin el pescado y sin algunas nueces y almendras de vez en cuando, así que no se incluyen entre mis sacrificios por ahora. Todos son alimentos bastante alergénicos que pueden pasar a la leche y molestar a un lactante, por eso los elimino con la esperanza de que sea esto lo que daña a mi querido E.

Así que estreno hoy mi primera entrada en serio de “Comercio y Bebercio”, más concretamente en el apartado de bebercio.

La leche ha sido uno de mis placeres de siempre. Excepto una corta fase de mi vida como bebé en la que me tuvieron que poner una leche artificial especial (me suena de algo…), siempre he consumido mucha leche. De hecho, mi madre dice recordar épocas de mi infancia en la que mis únicos alimentos eran leche y lácteos, en forma de yogur y petit suisse (actualmente danoninos) fundamentalmente. ¡Qué tiempos! Por eso, cuando me dijeron que tenia que vivir sin leche, me dio un pequeño escalofrió por la espalda.

En cuanto salimos de la consulta del pediatra fuimos al supermercado. Necesitaba un sucedáneo de leche y rápido, vaya que me confundiese y en vez de hacerme una manzanilla me hiciese un cacao y siguiésemos con las mismas.

Lo primero que compré fue una Vive Soy. Generalmente me cae bastante bien la marca Pascual, porque aunque sean un poco caretes su leche tiene bastante calidad y su atención al consumidor es muy buena. Sin embargo, tengo que decir que no se puede aguantar una bebida que se supone un sucedáneo de la leche pero que en realidad parece natillas liquidas. Asqueroso. El café sabía como un producto de los más aberrantes de Starbucks (no, los cócteles dulzones de Starbucks no me simpatizan…). Como luego leí que la soja es muy alergénica me lo tomé como la excusa perfecta para probar otra cosa.

Esto no hay quien lo aguante…

Así acabe comprando una bebida de avena que si, sabe a avena, pero solo tiene dos ingredientes, avena y agua, y a pesar de eso tiene un cierto dulzor propio bastante agradable. Tengo que probar a cocinar algo con ella como si fuese leche de verdad, a ver si me da algún resultado. Lo cierto es que creo que no va a tener resultados muy positivos ya que la avena, al ser un cereal, no suele tener tantas proteínas como la leche o incluso la soja… En fin, para los desayunos va estupenda, y con cereales no sabe redundante (si no son copos de avena, claro…)

Versión potable de No-Leche